Pocas disciplinas han hecho la transición al teléfono tan bien como el yoga. Una pantalla pequeña, una esterilla y ya tienes instructor, secuencia y música. El catálogo va mucho más allá de las clases genéricas: hay apps centradas en la espalda, en la respiración, en el embarazo o en dormirse antes de las once. Apps para principiantes o para los que llevan años de práctica, la diferencia está en saber cuál elegir.