El drifting tiene sus raíces en Japón, donde es casi una religión. En Android esa filosofía se traduce en puntuaciones encadenadas, multiplicadores y humo saliendo de las ruedas en cada curva. Aquí descubrirás desde arcades sencillos controlados con un dedo hasta simuladores con física avanzada, garajes con decenas de coches y competición online. Cuanto más tiempo mantengas el derrape, más puntos acumulas. Así de adictivo.