Atrás quedaron los tiempos en que los chatbots no eran más que una mera curiosidad o un entretenimiento. Hoy son asistentes que redactan, razonan y buscan en la web, pero también personajes con los que mantener conversaciones, crear historias o simplemente pasar el rato. Hay apps enteras dedicadas a roleplay, compañía virtual y creación de personajes propios. Para cada tipo de usuario, hay una app de IA distinta.