La IA no ha inventado el aprendizaje adaptativo, pero sí lo ha puesto al alcance de cualquier teléfono. Puedes enfocar la cámara a un problema de matemáticas y obtener la solución paso a paso, repasar con flashcards que priorizan lo que peor dominas o practicar conversación en otro idioma con un tutor que no se cansa ni te juzga. Tanto para ponerse al día como para aprender algo desde cero.